Tratamiento percutáneo de complicaciones vasculares y aneurismas aórticos

Los accesos percutáneos femorales pueden dar pié a complicaciones de la vía arterial y venosa. Aunque estas complicaciones han disminuido con los sistemas de cierre, también es cierto que los diámetros de catéteres y vainas han aumentado para procedimientos especiales, como las prótesis percutáneas, Mitraclip, etc… La aparición de un hematoma difuso que se extiende y desaparece con el tiempo, es algo normal de lo que hay que advertir. Sin embargo, hay complicaciones que antes solo tenían un tratamiento quirúrgico que por las características de la punción, con gran hematoma alrededor, cursaban con prolongadas estancias hospitalarias. Lo cierto es que con el tiempo, hemos aprendido a manejar percutáneamente, y de forma simple y rápida, las complicaciones de las vías de acceso.

La complicación más frecuente es la aparición de un pseudoaneurisma en el sitio de la punción arterial. Un micro-chorro en ese punto va dilatando en cada latido una estructura sacular en el tejido circundante. La estructura puede crecer y originar dolor, a veces intenso, e hinchazón de la pierna. En la exploración, detectamos un soplo continuo en la zona del pseudoaneurisma. Puede ser estudiado con Eco o con TAC para conocer exactamente el punto de sangrado. Para el cierre de estos pseudoaneurismas existen distintas posibilidades. Si éste es pequeño, se aconseja vendaje compresivo y quietud en cama, con revisiones periódicas. Si este crece o la cavidad es grande desde el principio, es preciso obliterar la cavidad y cerrar el punto de sangrado. Esto puede hacerse mediante la inyección de Trombina en la cavidad sacular si es pequeña, o bien mediante la implantación de Coils en la misma (Referencia y figura).

Con el tiempo, se ha desarrollado un método eficaz y seguro que permite el aislamiento completo de la cavidad. Se trata de acceder al punto de sangrado internamente, por vía contralateral, e implantar un stent cubierto del diámetro de la arteria femoral, aislando así el pseudoaneurisma. Este método se ha consagrado como seguro, eficaz y definitivo. También este método permite tratar otro tipo de complicación de la vía de abordaje, cual es la aparición tras el cateterismo de una fístula arteriovenosa, entre la arteria y la vena femoral. En este caso, no hay una ingle hinchada, ya que el sangrado es drenado directamente a la vena. El implante de un stent cubierto a nivel del punto de sangrado, cierra la fístula completamente y restituye la situación. Son muchos los avances en los últimos años para el manejo percutáneo de las complicaciones de la vía de abordaje en los cateterismos por vía femoral.

Los aneurismas de aorta, han tenido siempre un enfoque quirúrgico. Sin embargo, las técnicas percutáneas pueden jugar un papel importante en aquellos aneurismas que no comprometen la salida de vasos importantes, ya que pueden ser excluidos de la circulación mediante el implante de stents cubiertos. Tanto en localización infla-renal como en aorta torácica, nuestro grupo ha cerrado aneurismas arterioescleróticos e incluso aneurismas disecantes tipo B (Figuras). Para la indicación, resulta preciso conocer la anatomía, ya que en la mayoría de los casos es preciso el implante de un stent a medida. La evolución de estas exclusiones es efectiva y el curso post-intervención rápido.

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